
Toxina botulínica
La toxina botulínica, también conocida como “botox”, es una proteína producida por la bacteria Clostridium botulinum.
Esta toxina es conocida por su capacidad para bloquear temporalmente los músculos, lo que la hace útil en una variedad de aplicaciones médicas y estéticas.
En el ámbito de la estética, la toxina botulínica se emplea para reducir las arrugas y líneas de expresión faciales, como las arrugas en la frente y alrededor de los ojos. Esto se hace relajando los músculos responsables de estas arrugas.
Su uso está sujeto a pautas médicas y debe ser administrado por profesionales capacitados.

Relleno facial - ácido hialurónico
Los rellenos faciales son procedimientos estéticos no quirúrgicos que implican la inyección de sustancias específicas debajo de la piel para corregir arrugas, líneas de expresión y pérdida de volumen, mejorando la apariencia facial.
El ácido hialurónico es una sustancia naturalmente presente en la piel que ayuda a mantenerla hidratada y con volumen. Este procedimiento proporciona resultados inmediatos y temporales.
La elección de un profesional experimentado y calificado es esencial para un procedimiento exitoso y seguro.

Bioestimulantes
El principal objetivo de los bioestimulantes es mejorar la apariencia de la piel al promover la producción de colágeno y elastina, dos proteínas esenciales para la elasticidad y firmeza de la piel.
Los bioestimulantes suelen utilizar sustancias como el ácido poliláctico, la hidroxiapatita de calcio y el ácido poliglicólico.
Estas sustancias se inyectan en la piel y estimulan la producción de colágeno con el tiempo.
Estos procedimientos pueden proporcionar resultados duraderos y naturales cuando son realizados por profesionales calificados en entornos médicos adecuados.

Mesoterapia
La mesoterapia es un tratamiento médico que implica la inyección de sustancias específicas directamente en la piel o tejido subcutáneo para tratar diversas afecciones. La mesoterapia se utiliza para tratar una amplia gama de problemas como celulitis, la flacidez de la piel, arrugas, pérdida de pelo y grasa localizada, entre otros.
Se inyectan pequeñas cantidades de sustancias como vitaminas, factores de crecimiento, enzimas, ácido hialurónico, péptidos y otras sustancias, dependiendo del objetivo del tratamiento.
Es fundamental que la mesoterapia sea realizada por un médico con experiencia en este procedimiento para garantizar su seguridad y eficacia.

Cicatrices
Las cicatrices se forman cuando la piel o el tejido conectivo se dañan y el cuerpo comienza a reparar la lesión.
Existen varios tipos de cicatrices, que incluyen las hipertróficas, queloides y atróficas (hundidas). Pueden ser el resultado de heridas, cortes, quemaduras, cirugía, infecciones, acné u otros tipos de daño en la piel.
El tratamiento de cicatrices puede incluir cremas o geles tópicos, láser, microdermoabrasión, inyecciones de esteroides, cirugía reconstructiva y otros procedimientos, dependiendo del tipo y la gravedad de la cicatriz.
